Agradecemos los reconocimientos en estos 15 años.

México declara de interés público el turismo comunitario: qué dice el decreto y por qué importa

El 23 de marzo de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto que marca un punto de inflexión para el turismo en México:
el turismo comunitario ha sido declarado de interés público.

Más allá del anuncio, este reconocimiento establece un marco claro para su desarrollo, posicionándolo como una prioridad dentro del turismo nacional y como una herramienta clave para el bienestar, la conservación y el desarrollo territorial.

Pero, ¿qué dice realmente el decreto?
Y más importante aún: ¿por qué importa para el presente y futuro del turismo en México?

¿Qué establece el decreto?

El decreto reconoce al turismo comunitario como:

  • Una actividad esencial para el desarrollo turístico nacional
  • Un mecanismo para la gestión sostenible de los territorios
  • Una vía para la reducción de la pobreza y la prosperidad compartida
  • Un modelo que contribuye al cuidado del patrimonio biocultural

Además, define con claridad qué es el turismo comunitario:

Una modalidad gestionada por las comunidades locales, donde sus integrantes participan activamente en la generación, gestión y promoción de las actividades turísticas, integrando su identidad cultural, tradiciones, patrimonio natural y formas de vida.

Este punto es clave porque establece que el turismo comunitario no es un segmento más del mercado, sino una forma distinta de hacer turismo.

Un cambio importante: las comunidades al centro

Uno de los aportes más relevantes del decreto es que reconoce a las comunidades como:

  • Gestoras del turismo
  • Tomadoras de decisiones
  • Portadoras del patrimonio cultural y natural

Esto implica que el desarrollo turístico en estos territorios debe construirse desde dentro, respetando sus formas de organización, sus tiempos y sus prioridades.

También reconoce que los servicios turísticos son ofrecidos por personas de las propias comunidades, de forma individual o colectiva, con un enfoque en:

  • La autenticidad
  • La identidad local
  • La sostenibilidad

El corazón del decreto: los 6 principios del Artículo 7

Si hay una sección que define el rumbo del turismo comunitario en México, es el Artículo 7.

Aquí se establecen los principios que guiarán las políticas públicas, programas y acciones en torno a este modelo.

Estos seis principios no solo ordenan el sector.
También marcan una visión clara de hacia dónde debe evolucionar el turismo.

1. Sostenibilidad

El turismo comunitario debe desarrollarse bajo un enfoque de aprovechamiento ordenado y sostenible de los recursos naturales y culturales.

Esto implica:

  • Uso responsable del territorio
  • Respeto a las comunidades
  • Integración del turismo en la economía local

Este principio reconoce que el desarrollo turístico solo es viable si se cuidan los ecosistemas y las culturas que lo sostienen.

2. Identidad turística local

Se priorizan experiencias que reflejen la riqueza cultural y natural de cada territorio.

El decreto impulsa:

  • Proyectos auténticos
  • Respeto a tradiciones y modos de vida
  • Turismo responsable

Esto fortalece el valor de lo local como un activo central del turismo.

3. Gestión comunitaria

Se reconoce la capacidad de las comunidades para:

  • Organizarse
  • Gestionar sus recursos
  • Participar en la planeación y promoción turística

Este principio garantiza el respeto a la propiedad social y a la identidad de los territorios.

4. Gobernanza e innovación

El decreto promueve:

  • La participación social
  • El diálogo entre actores
  • La colaboración entre sectores público, privado y comunitario

Además, incorpora la innovación como parte del desarrollo turístico, incluyendo el uso de tecnologías y nuevos modelos de gestión.

5. Preservación del patrimonio biocultural

Se reconoce el valor de la relación entre naturaleza y cultura.

El decreto establece que este patrimonio debe:

  • Preservarse
  • Valorarse
  • Integrarse al desarrollo turístico

Esto refuerza el papel del turismo como aliado de la conservación.

6. Distribución equitativa de beneficios

Se prioriza que los beneficios del turismo se distribuyan de manera más justa.

Esto busca asegurar que:

  • Las comunidades reciban ingresos directos
  • Existan beneficios sociales y culturales
  • El turismo contribuya al bienestar local

Este principio responde a una de las principales brechas históricas del sector.

¿Por qué importa este decreto?

Porque establece un marco institucional que:

1. Da certeza

Define qué es el turismo comunitario y cómo debe desarrollarse.

2. Ordena la acción pública

Alinea a distintas dependencias para impulsar este modelo de manera coordinada.

3. Reconoce el trabajo de las comunidades

Valida prácticas que ya existen en muchos territorios del país.

4. Abre oportunidades

Para financiamiento, capacitación, promoción y desarrollo de proyectos.

5. Marca una dirección clara

Hacia un turismo más sostenible, equitativo y vinculado al territorio.

¿Qué sigue?

El decreto también establece la creación de una Coordinación Nacional para el Fomento del Turismo Comunitario, que tendrá la función de:

  • Articular esfuerzos entre instituciones
  • Impulsar acciones concretas
  • Coordinar la implementación de políticas

Esto será clave para llevar lo establecido en el documento a la práctica.

Más que un reconocimiento, un punto de partida

Este momento también es resultado de un camino largo que no empezó con este decreto. Es fruto del trabajo sostenido de comunidades, organizaciones, cooperativas, colectivos y equipos que durante décadas han impulsado el turismo comunitario desde el territorio, muchas veces sin reconocimiento, recursos ni visibilidad. A todas esas personas que han defendido su cultura, cuidado su entorno y apostado por una forma distinta de hacer turismo: este avance también les pertenece. Su trabajo no solo abrió camino, hoy marca el rumbo.

La declaratoria de interés público no es el final del camino.
Es el inicio de una nueva etapa.

Una en la que el turismo comunitario deja de ser periférico y se convierte en parte central de la estrategia turística del país.

El reto ahora es claro:
llevar estos principios a la implementación real en los territorios.

Porque el verdadero impacto del decreto no estará en lo que dice,
sino en lo que logre transformar.

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