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Agradecemos los reconocimientos en estos 15 años.
2008 - Mejor proyecto en el manejo de recursos naturales, Universidad Autónoma de Nuevo León.
2009 - Modelo de referencia en “The rol of education for sustainable development in natural resource management, research and international cooperation”, UNESCO, Univ Greiswald.
2009 - Modelo de referencia en “Conservation and Management of Biodiversity in Tropics”, Univ. Göttingen, Alemania.
2010 - Premio nacional como mejor proyecto para “Promover Cultura en Áreas Naturales Protegidas”. CONANP.
2011 - Reconocimiento a “Mejor producto de turismo de naturaleza en México”, SECTUR.
2012 - Modelo de referencia en “International Development Design Summit”, Massachusetts Institute of Technology,
2013 - Empresa social de alto impacto en México, New Ventures, 2013.
2014 - actual. Empresa Capacitadora y Entidad Evaluadora de Guías de Turismo Orientados a la Naturaleza con base en la NOM-09-TUR-2002 en México.
2016 - Mención Honorífica a la Conservación de la Naturaleza en México, CONANP.
2018 - International Visitor Leadership Program, Embajada de USA.
2019 - Future Leaders Connect, para diseño de políticas públicas en México, British Counsil.
2019 - Visionaris, empresa social de alto impacto, Banco UBS, Suiza.
2019 - Finalistas Premio CEMEX-TEC al emprendimiento Comunitario.
2020 - Silver Winner World Travel Market Latin America Responsible Tourism Award
2022 - Three Global Inspiring Tour Operators Award. Adventure Travel Trade Association.
2024 - Coordinadores del Reconocimiento al Turismo Responsable LATAM en categoría de conservación de Biodiversidad, World Travel Market
En la Sierra Norte de Oaxaca, entre bosques templados, senderos de montaña y comunidades organizadas bajo sistemas de usos y costumbres, se está construyendo una nueva etapa para uno de los referentes más importantes del turismo comunitario en México: Pueblos Mancomunados.
A través de un proceso impulsado por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR) y acompañado por La Mano del Mono, a través del modelo Market Ready Tourism, el destino se encuentra desarrollando una planeación estratégica integral orientada a fortalecer su organización turística, mejorar la experiencia del visitante y consolidar un modelo de turismo comunitario basado en la conservación, la identidad cultural y el bienestar colectivo.
Más que diseñar nuevos atractivos o ampliar la infraestructura turística, el objetivo principal es fortalecer lo que ya existe: cuidar el territorio, ordenar el crecimiento turístico, mejorar la articulación entre comunidades y elevar la calidad de la experiencia turística desde una lógica comunitaria y sostenible.
Un territorio emblemático para el turismo comunitario en México
Pueblos Mancomunados se localiza en la Sierra Norte del estado de Oaxaca y está conformado por comunidades indígenas zapotecas que, desde hace décadas, impulsan un modelo turístico basado en la gestión colectiva del territorio y el aprovechamiento responsable de sus recursos naturales.
El diagnóstico desarrollado por FONATUR destaca que este territorio se ha consolidado como un referente nacional e internacional de turismo comunitario gracias a su organización social, su capacidad de conservación ambiental y su oferta de turismo de naturaleza.
Actualmente, el Destino de Turismo Comunitario (DTC) abarca tres municipios:
San Miguel Amatlán
Santa Catarina Lachatao
Santa María Yavesía
En conjunto, el territorio comprende cerca de 25 mil hectáreas y una población aproximada de 2 mil 484 habitantes distribuidos en 31 localidades rurales.
Su cercanía con la ciudad de Oaxaca —a menos de dos horas de distancia— ha permitido posicionarlo como uno de los principales destinos de ecoturismo, senderismo y turismo de aventura del país.
Turismo comunitario construido desde las comunidades
En Pueblos Mancomunados el turismo nació como una estrategia comunitaria para conservar el territorio, diversificar la economía local y generar oportunidades para las familias de la región.
Desde finales del siglo XX, las comunidades comenzaron a desarrollar infraestructura y servicios turísticos administrados directamente por sus habitantes: cabañas, senderos interpretativos, rutas de ciclismo de montaña, actividades ecoturísticas, talleres culturales y experiencias vinculadas al conocimiento tradicional del bosque.
Actualmente, el destino cuenta con:
8 centros ecoturísticos comunitarios
Más de 150 kilómetros de rutas de senderismo y ciclismo
74 atractivos turísticos identificados
39 atractivos naturales
18 sitios históricos y culturales
74 cabañas comunitarias
Experiencias de ecoturismo, aventura y turismo cultural/rural
Entre las actividades más representativas destacan:
Senderismo interpretativo
Observación de aves y flora
Ciclismo de montaña
Trail running
Medicina tradicional
Talleres gastronómicos y agrícolas
Experiencias ancestrales y culturales
Conservación de hongos y bosques
Todo ello gestionado desde una lógica colectiva que ha permitido preservar no solo los ecosistemas, sino también la identidad cultural y las formas de organización comunitaria.
La red de senderos y rutas comunitarias conecta distintos centros ecoturísticos de la Sierra Norte de Oaxaca, consolidando uno de los sistemas de turismo de naturaleza más importantes del país.
Un momento clave para el turismo comunitario en México
El proceso actual de fortalecimiento de Pueblos Mancomunados ocurre en un contexto particularmente importante para el turismo comunitario en el país.
En marzo de 2026, el Gobierno de México publicó el Decreto por el que se declara de interés público el Turismo Comunitario, reconociéndolo como una prioridad nacional para el desarrollo turístico, la gestión sostenible de los territorios y la prosperidad compartida de las comunidades.
En este contexto, FONATUR impulsa una nueva etapa de fortalecimiento para destinos de turismo comunitario estratégicos en México, entre ellos Pueblos Mancomunados en Oaxaca, Maya Ka’an en Quintana Roo y Caminos del Mayab en Yucatán. Estos territorios comparten una visión centrada en la conservación biocultural, la participación comunitaria y el desarrollo turístico sostenible desde las comunidades.
El fortalecimiento de Pueblos Mancomunados forma parte de una nueva etapa de impulso al turismo comunitario en México, articulando esfuerzos entre instituciones, comunidades y organizaciones aliadas.
El rol de La Mano del Mono
Como parte de este proceso, La Mano del Mono colabora en la co-diseño de la Estrategia de Turismo Comunitario como herramienta que articula la política pública con las necesidades de empresas locales y de mercados nacionales e internacionales.
Durante esta primera etapa de trabajo se realizaron:
Un taller participativo de dos días
Cuatro días de scouting territorial
Visitas a seis comunidades del destino
Espacios de diálogo y análisis colectivo con representantes comunitarios
El taller fue facilitado por el equipo de La Mano del Mono junto con FONATUR, SECTUR y expediciones Sierra Norte, organización clave en la historia del turismo comunitario de la región liderada por Angelina Martínez.
Participaron 30 líderes de 6 comunidades que forman parte activa del proyecto turístico, así como actores históricos del proceso, entre ellos Pablo Ruiz “El Capi”, reconocido por acompañar el impulso del turismo comunitario y de naturaleza en la región desde hace más de 30 años.
Representantes comunitarios, aliados territoriales y facilitadores participaron en sesiones de trabajo enfocadas en fortalecer la coordinación, la visión compartida y la planeación estratégica del destino.
Más allá del turismo: coordinación, territorio y visión compartida
Uno de los principales aprendizajes del proceso fue reconocer que el fortalecimiento del destino no depende únicamente de mejorar productos turísticos o atraer más visitantes.
También implica fortalecer la coordinación entre comunidades, construir una visión compartida y atender necesidades territoriales transversales relacionadas con:
Vialidad y accesibilidad
Manejo del agua
Infraestructura básica
Comunicación interna
Organización operativa
Promoción y comercialización conjunta
Durante los talleres se trabajaron metodologías participativas orientadas a construir acuerdos y ordenar prioridades colectivas.
Durante los talleres se trabajaron metodologías participativas para identificar necesidades compartidas, oportunidades de articulación y posibles líneas estratégicas para el destino.
Entre las dinámicas desarrolladas estuvieron:
Ejercicios de misión y visión del destino
Análisis de best y worst case scenario
Café mundial sobre actividades turísticas
Agrupación de necesidades y construcción de ejes estratégicos
Identificación de oportunidades de articulación territorial
Más allá de los resultados técnicos, el proceso permitió abrir conversaciones profundas entre las comunidades sobre el futuro del territorio y el papel del turismo en su conservación.
Mapa colaborativo elaborado durante los talleres comunitarios facilitados por La Mano del Mono y aliados, donde representantes de las comunidades identificaron prioridades, retos y oportunidades para el fortalecimiento del destino desde una visión territorial compartida.
Un modelo que prioriza el cuidado antes que el crecimiento desmedido
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo realizado es que la visión compartida no está enfocada en crecer indiscriminadamente ni en masificar el destino.
Por el contrario, existe una intención clara de trabajar desde el mantenimiento, el cuidado y el fortalecimiento de lo ya construido.
La propuesta estratégica busca orientar el desarrollo turístico hacia:
Mejora y rehabilitación de infraestructura existente
Estandarización de servicios entre comunidades
Innovación en infraestructura de bajo impacto
Mayor claridad organizativa y operativa
Mejor experiencia y confort para el visitante
Fortalecimiento de la promoción del destino como sistema articulado
Este enfoque resulta especialmente relevante en un contexto global donde muchos destinos enfrentan problemas derivados de la sobrecarga turística y la pérdida de identidad territorial.
En Pueblos Mancomunados, el desafío es distinto: consolidar un turismo de naturaleza y comunitario que siga siendo coherente con los valores de conservación, autonomía y cuidado del territorio.
Uno de los enfoques del proceso busca priorizar el mantenimiento, la mejora y el cuidado de la infraestructura existente antes que la expansión turística desmedida.
Planeación estratégica para un turismo comunitario de largo plazo
El diagnóstico desarrollado por FONATUR identifica con claridad tanto las fortalezas como los retos estructurales del destino.
Entre las principales fortalezas destacan:
La conservación ambiental del territorio
La organización comunitaria
La autenticidad de la experiencia turística
La conectividad de senderos y rutas
El reconocimiento nacional e internacional del destino
Al mismo tiempo, hay retos importantes relacionados con:
Mantenimiento de infraestructura turística
Conectividad vial
Señalización y seguridad
Distribución desigual de servicios turísticos
Capacidad operativa
Necesidad de mayor articulación regional
A partir de estos hallazgos, la propuesta de La Mano del Mono busca construir herramientas estratégicas que permitan ordenar prioridades y definir líneas de acción realistas, sostenibles y alineadas con las dinámicas comunitarias del territorio.
Las comunidades participaron en ejercicios colaborativos para ordenar necesidades comunes y construir posibles ejes de trabajo orientados al fortalecimiento del turismo comunitario en la región.
Turismo comunitario como herramienta de conservación y bienestar
Lo que ocurre hoy en Pueblos Mancomunados representa mucho más que un proyecto turístico.
Es un ejemplo de cómo el turismo puede convertirse en una herramienta para fortalecer la conservación biocultural. En Pueblos Mancomunados, las comunidades tienen claro que el futuro del territorio depende del cuidado del agua, los bosques y los suelos.
Actualmente ya existen esfuerzos comunitarios orientados a mejorar la infiltración, conservar los manantiales y proteger los ecosistemas que sostienen la vida en la región. En este contexto, el turismo no se entiende únicamente como una actividad económica, sino también como una oportunidad para reforzar el cuidado del territorio y garantizar que el crecimiento turístico sea compatible con la disponibilidad y conservación del recurso hídrico, además de generar ingresos locales y mantener vivos sistemas comunitarios que han protegido el territorio durante generaciones.
También demuestra la importancia de construir procesos participativos, sensibles y de largo plazo, donde las comunidades sean protagonistas de las decisiones sobre su futuro.
Desde La Mano del Mono, acompañar este proceso implica asumir el reto de articular planeación estratégica, turismo regenerativo y fortalecimiento comunitario desde una perspectiva profundamente territorial.
Porque el verdadero valor de Pueblos Mancomunados no está solamente en sus paisajes, senderos o experiencias turísticas.
Está en las personas, las comunidades y las formas colectivas de cuidar un territorio que sigue demostrando que otro modelo de turismo sí es posible.
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